¿Qué deben hacer los autónomos si han cometido errores al emitir una factura?


Aunque las facturas son los trámites más habituales que realizan los autónomos, en muchas ocasiones se cometen errores al preparar este tipo de documentación. Según los expertos, emitir una factura con datos equivocados es más común de lo que pueda parecer en un primer momento, y no siempre se conoce cuál es la mejor manera de actuar. Tal y como indica la normativa que regula la facturación de los autónomos, cuando un trabajador por cuenta propia emite una de sus facturas con algún error, deberá realizar de forma inmediata una factura rectificativa.


Pero, ¿qué sucede si lo que se busca es anular la factura? ¿Es lo mismo emitir una factura rectificativa que anularla? En realidad, son dos trámites distintos y sus consecuencias tampoco son las mismas. Las facturas rectificativas se emitirán en el caso de que se haya cometido algún error en la factura original. Sin embargo, una factura podrá ser anulada siempre y cuando exista un motivo de peso, cuya solución sea emitir una factura con signo negativo y, por tanto, el objetivo sea anular una operación anterior.


La factura rectificativa permite modificar los datos erróneos de una factura


Las facturas rectificativas se emiten en el caso de que la factura original no cumpla alguno de los requisitos que atienden al contenido de las mismas o cuando las cuotas impositivas repercutidas no se hubiesen determinado correctamente. En la nueva factura se hará constar explícitamente los nuevos datos y se podrá efectuar la rectificación de varias facturas en un único documento. El encargado de emitir la factura será también el encargado de expedir una factura rectificativa en el momento en el que tenga conocimiento de que se ha incumplido alguno de los fallos anteriores.


Los autónomos tienen que tener en cuenta que este tipo de facturas no pueden utilizarse a la ligera, sino sólo y exclusivamente cuando haya que corregir o ampliar datos de la factura original. De hecho la Agencia Tributaria recoge una serie de supuestos por los que pueda estar motivada la emisión de una factura rectificativa:

  • Errores en algunos de los datos de la factura concretados en los artículos 6 y 7 del Reglamento de Facturación

  • Fallos en el cálculo del importe a abonar

  • Tipo de IVA o cuota mal calculada

  • Error en los contenidos identificativos imprescindibles de la factura

“Cuando se produce un error en la factura inicial, se debe corregir emitiendo una factura rectificativa. En esta nueva factura, que deberá tener una serie numérica diferente, se corregirán los datos erróneos y se indicarán los motivos de la modificación, el número de la factura errónea y su fecha”, explicaron desde la asesoría Rodríguez y Asociados. Además, el autónomo deberá conservar ambas facturas. “La factura rectificativa tiene que emitirse tan pronto como el autónomo tenga constancia del error cometido, siempre que no hayan transcurrido cuatro años desde el devengo del impuesto o desde que se produjeran las circunstancias de la modificación de la base imponible”, explicaron.


Anular la factura permite cancelarla en su totalidad


A diferencia de la factura rectificativa, la factura negativa busca anular una operación anterior. Para ello, el autónomo deberá emitir una factura que cancele y sustituya la primera factura emitida. Eso sí, únicamente se podrá anular una factura cuando exista una justificación de peso, ya que, en caso contrario, Hacienda podría tomar cartas en el asunto y rechazar el trámite, incluso solicitar un requerimiento.


“La anulación de una factura se debe a motivos totalmente opuestos a los de la factura rectificativa. Cuando se anula, es decir, cuando se emite una factura negativa siempre se deben justificar los motivos de la anulación. Algunos de los motivos por los que una factura puede ser anulada son, por ejemplo, la cancelación de un producto que ya se ha cobrado pero no se ha recibido; la cancelación de un servicio ya abonado pero que nunca se ha producido; o la devolución de un producto, entre otros”, explicaron desde Rodríguez y Asociados. Una factura puede anularse también en caso de que el destinatario de la misma no sea el que recibió los bienes o servicios, es decir, en caso de que el autónomo se equivoque de cliente.


Hacienda permite anular facturas para recuperar el IVA de las facturas impagadas

En muchas ocasiones, los autónomos utilizan la anulación como vía para trasladar el IVA de un trimestre a otro o recuperar el IVA de las facturas impagadas. En este caso, lo que se realiza no es una factura rectificativa como tal, sino que se anula la factura emitida para lograr la devolución de los impuestos imputados y ya incobrables. “Es una práctica relativamente común y viable pero, para hacerlo de forma efectiva, hay que cumplir con una serie de requisitos y, sobre todo, tener muy en cuenta los plazos”, explicó un asesor jurídico a este medio.


Para que un trabajador por cuenta propia pueda recuperar los impuestos de un impago, la factura original debe demostrarse como incobrable. Existen dos supuestos en los que un crédito puede entenderse como incobrable: por que el cliente esté declarado en concurso o cuando hayan transcurrido seis meses desde la fecha de devengo del crédito. En este caso, será necesario que el autónomo justifique el impago mediante reclamación judicial o requerimiento notarial.


Según aseguraron distintos asesores a este diario, el autónomo debe tener cuidado con los plazos, ya que no cumplirlos es la causa más frecuente de invalidación de este tipo de facturas. La Agencia Tributaria exige unos tiempos para su tramitación con motivo de impago. La emisión de esta rectificación debe efectuarse en los tres meses posteriores a los seis meses del impago. Tras haberla realizado, el autónomo dispone de un mes desde la emisión de la nueva factura para hacérsela llegar a la Agencia Tributaria.



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