Así funciona la I.A. que utilizan los inspectores de Trabajo para detectar infracciones


Aunque muchos autónomos no lo sepan, la Inspección de Trabajo conoce muchas veces al detalle cada uno de los contratos, jornadas, bajas laborales o accidentes de trabajo que ha habido en su plantilla antes de visitar su negocio o hacer un requerimiento. La tecnología lleva años al servicio del personal de la Administración y siendo uno de los mejores aliados para detectar determinadas infracciones que pudieran cometer las empresas, especialmente en materia de temporalidad, infra-cotización, abuso de las prestaciones o fraudes a la Seguridad Social.


Desde 2015, cuando se creó la Oficina Nacional de Lucha Contra el Fraude, el Big data pasó a ser una herramienta fundamental para los inspectores de Trabajo. Tanto es así que muchas de las visitas que hacen los funcionarios para verificar las condiciones laborales y de Seguridad Social en un negocio, las determinan los inspectores en base a los datos que ha cruzado previamente el ordenador. En la oficina se cruzan en cuestión de segundos miles de datos de contratación temporal, de siniestralidad laboral, de trabajadoras que han estado de baja por maternidad y se reincorporan a su actividad o de personas que están cobrando prestaciones. "Toda esa información en bruto, se criba y la gestiona un inspector para saber qué negocios superan determinadas cotas de siniestralidad laboral, qué empresas tienen una alta tasa de temporalidad o qué negocios tienen demasiada rotación de personal. En base a ello, se comprueba y, de ser necesario, se sanciona", explicó Ana Ercoreca, inspectora de trabajo y presidenta del Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social (SITSS). ¿Cómo utilizan los inspectores la inteligencia artificial para descubrir las infracciones? En función de esa información que han cruzado los ordenadores y que se envía a los inspectores a través de informes, "si es necesario hacer una visita, por ejemplo, porque no se pueden comprobar las medidas de seguridad sin estar presencialmente en el negocio, o si basta con requerir que se envíe determinada documentación porque el problema parece estar sólo en uno o dos contratos.


Ahora bien, el cribado de datos es una herramienta, pero es siempre necesario el juicio de los inspectores para determinar si hace falta visitar un negocio o basta con solicitarle información, y para interpretar si se podría estar cometiendo una infracción, y cuál es su gravedad", dijo la inspectora del SITSS. El día a día de los inspectores, comienza muchas veces con avisos de una supuesta irregularidad. "Nos llegan datos de empresas, de posibles infracciones que se han detectado. Se nos envía, por ejemplo, la relación de contratos temporales que pueden estar mal, o bien la situación de una empresa que tiene una alta ratio de temporalidad, o alta rotación de trabajadores y puede estar escondiendo un trabajador indefinido a través de contratos temporales". Según la naturaleza y la gravedad de la irregularidad, el inspector decide si hacer un requerimiento para que se acrediten determinadas cosas, si bastaría con una carta para que el negocio regularice su situación o si es algo que se tiene que comprobar in situ, como el registro horario, ver qué trabajadores están trabajando en una determinada franja horaria - y si deberían estar descansando o en ERTE- o las medidas de seguridad que debería haber implantado una empresa. Los indicadores más importante: temporalidad, jornadas y cotización Dos de los indicadores más importantes que aporta el cruce de datos a los inspectores serían la temporalidad o la siniestralidad laboral -aquellas empresas que hayan tenido más de un accidente-.


Esto permite analizar, en el caso de los accidentes, por ejemplo, cuáles han sido las principales causas y también las medidas que se han puesto en marcha para evitar un futuro accidente. "También es útil toda la información que llega relativa a jornadas y cotización . De hecho cuando se hace una visita ya se sabe si el negocio tiene trabajadores, si son a tiempo parcial, si no y cuántos", dijo la inspectora de trabajo. Otro de los usos que se puede dar a la tecnología es en el envío de cartas. Tras haber detectado qué negocios tienen alta tasa de temporalidad en su plantilla o contratos en los que se ha superado el límite de tiempo, se les invita a regularizar su situación: "el empleador tiene dos opciones: convertirlos o no convertirlos a indefinidos", dijo Ercoreca. De hecho, se lleva años haciendo campañas contra el abuso de la temporalidad: se utilizan los datos para enviar cartas informativas a las empresas y advertirles sobre el mal uso de los contratos temporales. "Ha habido una muy buena respuesta por parte de las empresas, que regularizaron esos contratos en la mayoría de ocasiones. Luego se procede a una revisión por parte de la Inspección en aquellos casos en los que no se han convertido", explicó la presidenta del SITSS.


Los inspectores advierten del riesgo de pasar de Big Data a automatización de las sanciones

Desde el SITS apoyan el uso de Inteligencia Artificial y de Big Data, que “nos proporciona mucha información para poder realizar nuestro trabajo. Pero las decisiones que se tomen con respecto a esos datos debe estar siempre supervisada por un experto que garantice el cumplimiento del procedimiento administrativo sancionador”, afirmó Ana Ercoreca.


Cabe recordar que, en cuestión de días, entrará en vigor lo que podría ser un profundo cambio en el procedimiento sancionador de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Como ya avanzó este diario, desde principios de este año, el Ministerio de Trabajo comunicó que planeaba no sólo usar el Big Data y la inteligencia artificial para atajar el fraude a la Tesorería, sino también utilizar estas máquinas para "automatizar" el proceso sancionador. Dicho de otro modo, y aunque suene descabellado, podría acabar dándose la circunstancia de que fuera un robot y no un inspector el que impusiera una determinada sanción a un autónomo por saltarse la Ley en el ámbito laboral.

Así lo plasmó Trabajo en un proyecto legislativo que, finalmente se trasladó al Real Decreto-Ley 688/2021, por el que se modifica el Reglamento general sobre procedimientos para la imposición de sanciones por infracciones de orden social y para los expedientes liquidatorios de cuotas de la Seguridad Social. Dentro de esta ley hay un apartado específicamente dedicado a la puesta en marcha de sanciones automatizadas, como las que impone la Dirección General de Tráfico, en algunos supuestos de fraude laboral y a la Tesorería y que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2022.


A pesar de que la Dirección General de Tráfico lleva años utilizando las máquinas para emitir sanciones automáticas en algunos supuestos de infracción, desde el Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social (SITTS) dudan que sea tan sencillo de extrapolar este mecanismo al ámbito laboral.


Los autónomos podrían ser los más afectados por las sanciones automatizadas El problema es que habría decenas de situaciones que las máquinas son incapaces de distinguir. Sin ir más lejos, que una empresa esté en situación concursal. Éstas están exoneradas de cotización, pero la máquina no sabe que han entrado en una situación concursal y podría abrir directamente el acta de liquidación de cuotas.


Y, según Ana Ercoreca, presidenta del SITS, precisamente serían los autónomos y pequeños negocios los más perjudicados por el uso de bots para la imposición de sanciones. Según explicó, las grandes empresas suelen tener una infraestructura y capacidad económica para hacer frente a sus procedimientos administrativos, mientras que los pequeños negocios no cuentan con esta ventaja. “Asumen muchas veces las obligaciones de manera personal, lo que implica que cometan fallos. Estamos hablando, por ejemplo, de autónomos que tienen un empleado y cuya relación con la Tesorería no se puede comparar al control que lleva a cabo una gran empresa” apuntó Ercoreca. Al asumir personalmente sus obligaciones con la Tesorería, los autónomos tendrían también más probabilidades de cometer fallos o pasarse en el plazo. Aspectos que serían fácilmente detectados por el bot y que se podrían sancionar directamente.


Por ello, y a falta de que se concreten los supuestos en los que se podrían llevar a cabo estas sanciones automatizadas, desde el SITS proponen un sistema parecido al que utiliza ahora mismo la Agencia Tributaria: : “se usa la tecnología para hacer un cruce de datos entre lo que se ha informado a través de las declaraciones de RENTA, IVA, sociedades, etc. En base a esos datos, actúa la inspección, realizan una paralela para verificar la información. Pero en ningún momento te obligan a pagar directamente", apuntó la presidenta del sindicato.




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